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martes, 11 de diciembre de 2012

Infancia




a veces te echo tanto de menos 
que mi soledad y mi pena están de más

intento construirte con mis manos
redibujar tu sonrisa para sonreír con tu recuerdo
escucho las canciones que nunca escribiste
donde hablas con serenidad de los cuerpos celestes
miro al cielo
desde este lugar de la tierra 
admiro también la vida contemplativa
me deleito con el color de las hojas
me confundo con cencellada
viajo en el tiempo
retrocedo hasta las tapas del cuaderno

con los pies cansados
mi mente me devuelve al punto de partida
donde vivíamos con la esperanza de amar
y no existía la tristeza




lunes, 26 de noviembre de 2012

Tempestad




Caen al suelo como de bruces
una tras otra sin cesar
las gotas invaden sigilosamente la ciudad
toman parques y avenidas
las gotas no duermen
y caminan brillantes para anunciar la tempestad


Fotografía tomada en Pamplona

viernes, 30 de diciembre de 2011

Soledad II


 


Hoy he sentido la soledad.
Esa soledad que se siente
cuando piensas en alguien
mientras ese alguien
se folla a otra.


lunes, 25 de abril de 2011

Sustancial


Sé que debería llamarte. Hola, todo es normal y yo... yo lo soy también. La verdad es que no sé a qué viene esto. Bueno, sí. Creo que las palabras deberían ayudarnos a expresar eso que se quedó adentro, anclado en el fondo de nuestro cuerpo, como a la altura del pecho. Ayudarnos a diluir el remordimiento de no haber hecho las cosas bien. Esa carga en la conciencia, el miedo, pudor u orgullo. No sé. Sólo sé que hoy me apetecía escribirte:

Escribirte como si fueras a ser tú el único en leerme.
Curioso.
Escribirte como si aún hubiera una posibilidad de que todo fuera maravilloso.
Patético.
Como si supiera que esperas algo por mi parte.
Irrisorio.

Sé que debería decirte lo que pienso, pero caigo en el tópico de haber perdido las palabras precisas, las necesarias. Cómo no perder la fe. Dime cómo no despilfarrar el lenguaje, hoy que se ha ido un maestro.

Y aunque sólo haya sido por un momento, sé que hoy mi nombre se ha posado en tu pensamiento como una mariposa perdida en la espesa vegetación de los bosques del norte, cuando has oído en las noticias, que Gonzalo Rojas ha muerto.


jueves, 10 de marzo de 2011

Mad world - Gary Jules


Créeme cuando te digo que intento entenderte… pero recién me di cuenta de que la felicidad es tan relativa que en ella me pierdo. El mundo está loco y creo, que nos estamos volviendo locos también.


 


viernes, 3 de diciembre de 2010

Ansiedad





Puedes creer que no,
puedes,
la harmónica nos ayuda.
¿Cómo? ¿Cuándo?
A mí tampoco me gusta el rosado
pero bebimos más de la cuenta.
Bebimos,
hasta acabar con todo.





Fotografía tomada de Photl.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Superguays





Éramos frágiles

como las gotas de lluvia

entre las púas de un cactus.


Fragiles,

como un televisor de plasma

y después de todo,

igual de vacíos.



Fotografía tomada de Google.

lunes, 30 de agosto de 2010

Despedida



Dolor.

Algo me oprime el pecho y me impide respirar.
No puedo mirarte a los ojos,
y no me gusta que te percates de que estoy profundamente vacía.

Sombras caminan entre un árbol
y una extraña presencia se mezcla en la noche.

Es la tristeza.

Tus palabras resuenan una y otra vez en mi cabeza,
como una extensión de tic-tac de mi reloj de pulsera.
No puedo decir nada,
por primera vez, sólo tu voz nos rodea.

Me gustaría gritarte que no tienes razón.
Pero no me salen las palabras,
por que la presión de mi pecho se extiende ahora a mi cabeza.

Me miras, y sé que ahora tú eres más fuerte que yo y la verdad,
es que no puedo devolverte la sonrisa que esperabas.

Frío.

Algo me recorre la espalda para acabar en un susurro.
Un susurro que pretendía ser algo más.

Eso que en realidad nunca he sido.

¡Qué estúpida!
Y la primera gota cae mejilla abajo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Vuelta a casa.

Como después de cada viaje, cada experiencia, hay tanto que decir y tan pocas ganas... es particularmente lo que sucede a mi. Ayer decidí que ya tocaba actualizar mi blog, que ha estado prácticamente un mes inactivo... y aunque pensé en como podría transmitir todo lo que había visto, aprendido y vivido, sólo pude escribir un texto que nada tenía que ver con lo que me propuse.

Supongo que estas cosas le pueden pasar a cualquiera. No saber encontrar las palabras adecuadas para expresarnos y acbar diciendo algo que no encaja. Mi visita al hospital también ha podido influir, es natural. Ayer pasé toda la tarde en un hospital de Pamplona, por culpa de un fuerte brote alérgico que 12h después sigue sin ser atribuible a nada. Tanto medicamento le nubla el pensamientoa uno. Y entre una cosa y otra, ya me he vuelto a desviar... creo sinceramente que he perdido mi don. Como cuando alguien cree haber perdido algo y se lleva las manos a la cabeza. Esa sería la imagen perfecta... ya no puedo escribir.

Parece imposible remitirme a los hechos. Sería demasiado largo. Demasiado pesado. La verdad es que estoy algo cansada.

Supongo que me he levantado con el pie izquierdo.

Voy a dejaros un video de Najwa Nimri, titulado "El último primate", espero que lo disfruteis, creo además que la letra es muy interesante.

Espero poder tener las fotografías del viaje para el lunes y así al memos ilustrar mi aventura. Un saludo!

lunes, 7 de junio de 2010

Indiferencia


Ya no siento nada.

Ni siquiera aquél nudo del estómago.

domingo, 30 de mayo de 2010

Lamerse las heridas




Escucho atenta los ladridos
y en mi soledad cantan de angustia los árboles.

Serpentea en el cielo un color rosado
y cada atardecer se disipa único en
el ático de las reliquias de madera.

Los libros del mundo están escritos en prosa
pero yo he decidido desafiar al alquimista en poesía.

Me pregunto por que son tan tristes mis versos
de vez en cuando,
de vez en vez y de cuando en cuando,
pero él tampoco puede adivinarlo.

Las respuestas se han escondido más allá del culo de la botella.

Y yo tampoco pensé en salir airosa de este trance.

Dicen que son las cosas pequeñas
las que nos hacen sentirnos vivos
y he de admitir que esta borrachera
me ha abierto e apetito.

Ahora podría comerme cualquier cabeza hueca
o cualquier corazón herido.

Pero no es verdad,
que todo estamos hechos de pequeñas cosas.

No puede ser cierto cuando yo no soy distinta al resto
y en cambio me siento tan vacía.

El alquimista me advirtió de los peligros,
pero yo decidí ignorarlo.
Al fin y al cabo,
los cambios son la sangre de nuestra vida.
Y sangrar ayuda a lamerse las heridas.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Para que nadie entienda nada


Ojalá pudiera comprender
quien te ha revelado mis secretos
cómo has descubierto mi locura
y cuantas veces habrás intentado olvidarme .

Yo tampoco reconozco a la mujer
que me acecha al otro lado del espejo
pero sé que vive en mi desde hace tiempo.

Y espero que me disculpes
este último cigarrillo
y me concedas la prorroga
y el beneficio de la duda hasta mañana.

Es singular hasta tu forma de fruncir el ceño
porque le es indiferente al mundo
otra historia de amor adolescente.

Ojalá pudiera disolverme
entre los brotes de tu existencia
solo un momento
y volverme invisible como el tiempo
y volverte a encontrar ese un instante
mirando mi espalda de espaldas
buscando mi mano a escondidas
para que nadie en el mundo
para que nadie
entienda nada.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Gritando en silencio


Curiosamente estaba pensando en escribir.

Estaba repasando mentalmnente el tiempo en el que habré de decir que estoy bien,
para que mis amigos se lo crean.
Que estoy bien, que ya lo he superado, que no me pasa nada.
Nada más que no poder decir lo que pasa por mi cabeza en realidad.

Y ese silencio es el que me tortura,
y me desplaza de la inexistencia
para dejarme en la cuneta de alguna carretera secundaria,
en este día lleno de nieve.

Es curioso.
Fingir que es un buen día y acabar creyéndotelo
e incluso convenciendo a los demás para que sonrían,
porque aunque no te apetezca tu sonríes también.

Y hace mucho frío en la calle,
y en casa,
en mi cama y dentro de mi corazón.
Y por eso me duelen los dientes.

Y ayer salí a la calle
para pasear hasta la puerta del cine con mi corrector dental,
porque no tengo dinero,
ni con quién compartir las palomitas.

Y es curioso, pienso, no poder dejar de pensar.

viernes, 26 de febrero de 2010

Love of Lesbian - Allí donde solíamos gritar


Porque muchas veces no es fácil de explicar.
Y porque otras, aunque no sea dificil, no se consigue entender.
Al otro.

martes, 9 de febrero de 2010

"Todas las rubias son tontas"


La verdad es que a mi también me asustan
Los relámpagos de madrugada
Y las meteduras de pata
de las que no sé cómo salir
Los silencios demasiado largos
Las películas basadas en hechos reales
Los ídolos de los adolescentes
adolescentes todavía.

La verdad es que me aterra
Darme cuenta de que es cierto
que "todas las rubias son tontas"
No ser lo suficientemente buena
Que la leche desnatada tenga nata
Que los CD's se rayen y me dejen sin canción
Ser la niña de mirada perdida
perdida en tu mirada aburrida.

Y si, me pongo triste cuando al pasar
el viento me levanta la falda
Y los geranios de la vecina intentan resucitar
Cuando las luces se vuelven rojas
Todas las noches
cuando nos vamos a acostar.

domingo, 13 de diciembre de 2009

No es nada


No es nada
la oscuridad aguarda en el salón.

Ruego a Dios
que no te abandone esta noche
pues una oración
bastará para hacerte fiel de madrugada.

Puede que el tiempo te enseñe
que con el no se juega en calzones.

Puede que el temor te atrape
el día que lo tengas que confesar.

¡Ya está bien!
No le quites más pétalos al lamento.

No es nada
nada importa
nada
es todo lo que queda ya.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Oscuridad hermosa

Hoy quiero dejaros sólo un poema de Gonzalo Rojas,
una de mis últimas adquisiciones, aunque su contenido
me parezca inmemorial. Espero que lo disfrutéis.

Oscuridad hermosa

Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.

-Gonzalo Rojas- Antología del aire.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Triste como el futuro.


-Parece que va a llover.
-¿Sí? Yo creo que va a granizar.
-¿Quieres taparte bajo mi paraguas?
-Mmm… ¿Cuántos paraguas tienes?

miércoles, 14 de octubre de 2009

Te necesito entero


Qué puedo decir,
si la suave brisa que ondea tu cabello
es la responsable de mi desvelo.
Todavía no es el día después de verlo todo.
Y siento que está noche en mi cama todo será
como siempre.
Gírate, necesito que me enseñes el camino.
Y tus huellas son las que seccionan mi mundo,
porque aquellos sitios que descubrimos juntos,
ya sólo a ti te pertenecen.
No te das cuenta, y finges ser lo que yo quiero ver en ti.
Deja que la lluvia se lleve el lamento esta noche,
Por que cuando escampe,
te necesito entero.

jueves, 13 de agosto de 2009

¿Sabes?

He creído ver tu rostro está mañana, tras el mío en el espejo del baño, que tan poco te gustaba. Pero no te preocupes, por fin he decidido cambiar las bombillas amarillas con las que al maquillarte, parecías una estrella de Hollywood.
No quiero volver a ver estrellas que no sean tú, que no lleven dentro una parte de mí.
No sabes cuanto te añoro.

El otro día pasé por la peluquería intentando adivinar tu sombra al otro lado del cristal rayado que parece oscurecerse los días que el sol brilla intenso en la plaza. No volveré a cometer ese error. Juana se dio cuenta de que estaba sorteando las rayas de la luna del establecimiento, y salió a darme el pésame.
Ya no puedo más. Creo que no podré soportarlo.

Tere y Marisa prefieren no acercarse, y Jacobo y “Reinita” tampoco han llamado.

Siempre dijimos que los dos moriríamos a la vez, juntos, y no es justo, maldita sea. No es justo que tú te hayas marchado sin esperarme. No sé cuanto tiempo podré vivir sin ti. Acostumbrado a que ocupes tu espacio en la cama, incluso dormir es para mí un reto. Y despertar, y retomar la consciencia, saber que no podré volver a decirte que cada día estás más guapa, puede conmigo.

Nunca quisiste creértelo. Eras así. Me pedías que dejara de vocear, que no volviese a repetírtelo, pero yo tenía toda la razón; cada día estabas más guapa. Y esas arrugas que fallidamente intentabas ocultar, me hacían recordar cada mañana la primera vez que te vi, y todo lo que habías cambiado desde entonces, y todo lo que habíamos compartido.

Te parecerá una estupidez pero esta mañana he vuelto a poner tus calcetines junto a los míos en el radiador de la cocina. Ya ves, sigo sin poder dejar de repetir los pequeños rituales que realizábamos de forma casi sagrada, cada día. Eso te hacía especial, y en cierto modo, eso era lo que nunca olvidaré de ti.
Dios, que difícil es intentar mantenerme sereno ante todo esto.

Me voy a acostar, ha sido un día muy difícil, aunque desde que te marchaste todavía no ha llegado ninguno que no lo sea. El reverendo me ha pedido paciencia y el doctor sosiego.

No te preocupes querida, mañana volveremos a hablar. Seré fuerte, Concha. Voy a cumplir con lo que te dije, sólo recuerda que nunca te olvido. Nunca. Jamás.